Medea by Aegis (Mario S. Nevado)
Expression 15.0: Arkhaía - View other expressions
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Se dice de todo artista (plástico), que a cierta altura de una carrera artística, no puede faltar una representación de Cristo, independientemente de las miras religiosas de cada cuál. Me atrevo a añadir, que en esa colección indispensable, no puede faltar una Medea, pues es uno de los ejemplos más contundentes en la mitología sobre la dualidad moral, y dependiendo de la visión del artista, podemos ver a través del velo y conocer algunos de sus posicionamientos morales . Medea sufre, sólo para acabar generando ese mismo sufrimiento en otros, y recogiendo nuevo dolor tras cada viaje, una y otra vez. La odisea, irónicamente, culmina en los Campos Elíseos, posiblemente, gracias al beneplácito de su abuelo, Helios: el mismo dios del Sol. Medea es maltratada y engañada, una superviviente empoderada que finalmente es perdonada a pesar de sus múltiples crímenes.
Sólo en el Elíseo, Medea puede tener el tiempo y madurez suficiente como para mirar hacia atrás, con orgullo hacia lo sufrido, y estoico pesar ante lo errado. Allí, despojada de su naturaleza terrenal, no podrá más que pasar la eternidad rodeada de bellas, aunque urticantes, medusas, como recuerdo de los dos hijos asesinados con sus propias manos (según la mayoría de fuentes), que no harán más que ejemplificar la ironía y dualidad de su propia historia.
Esta dualidad inherente a Medea, sólo dramatiza en sus extremos la nuestra propia, moral y emocionalmente en nuestras vidas, todos los días. El ser humano no es absoluto: es un poliedro, cambiante de caras en según qué contextos. ¿Quién no podría convertirse, dadas unas circunstancias, en Medea?


It is said, that for each artist, at least once in a lifetime, a representation of Christ cannot be missed within the collection, regardless of personal views on the religious matter itself. I dare to add, in that essential gallery, that a vision of Medea is also mandatory, as her myth perfectly shows the issue on moral duality on us, human beings, and depending on the final view of the artist, we can, most likely, be able to see beyond the veil and discover true beliefs and moral opinions. Medea suffers, brings back suffering to others, just to end up getting it back, once more... over and over, during her endless odyssey that, most ironically, finishes on the Elysium, probably because the intervention of her grandfather Helios, the very god of the Sun. Medea is battered and betrayed, an empowered survivor that in the end is forgiven regardless of her countless crimes.
Only in Elysium, Medea will have enough time and maturity to look in retrospective, with pride upon the suffered, and with stoic remorse for the faults. There, striped form her earthly condition, she will just be able to confront eternity in company of beautiful but poisonous jellyfishes, in memory of the two sons murdered by her own hands (according to most sources), that will just show the irony and duality of her own story.
This inherent duality on Medea just dramatizes in the extreme the case of duality in us, human beings, morally and emotionally, everyday, for our lifetimes. Human beings are not absolute: we are mutating polyhedrons in function of different contexts. Who could not, if given the case, end up becoming a Medea?


Model: Cristina Martín.